En la ciudad alemana de Hamburgo fue construido en 1911 un túnel subterráneo que conecta las dos orillas del río Elba para comunicar los barrios de Steinwärder y St. Pauli, y que tiene una longitud de 448,5 metros.
La peculiaridad de este túnel radica en que, para acceder a él, hay que utilizar uno de sus cuatro ascensores, dos para los vehículos y dos para los peatones, descendiendo 24 metros bajo tierra.
La construcción del túnel corrió a cargo de la empresa francfortesa Philipp Holzmann AG, que invirtió tres años en la realización de la obra. Empleó 4.400 trabajadores en unas difíciles condiciones de trabajo bajo tierra, ya que tres de ellos fallecieron a causa del síndrome de descompresión y varios cientos resultados afectados.
Si queréis más información sobre el túnel, en este ejemplar de la Revista de Obras Públicas (PDF), publicado en 1908, detallan la construcción.
Leído en: Deputy Dog.
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