Norman Foster se ha quedado sin su Russia Tower en Moscú. Los promotores del rascacielos de 600 metros de altura han decidido cancelar su construcción al quedarse sin fondos a causa de la crisis crediticia global.
Las obras del que iba ser el rascacielos más alto de Europa, diseñado por el estudio de Foster, se iniciaron el año pasado.
Otros grandes proyectos arquitectónicos como la sede central de la empresa gasísticano Gazprom en San Petersburgo también han sido paralizados.
Leído en: Guardian.
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